Tienes "ceguera de taller" (y le está costando dinero a tu negocio turístico)
Belén Naverán
Conoces tu negocio mejor que nadie.
Sabes cuánto costó reformar el lobby.
Sabes el esfuerzo que lleva diseñar esa ruta de senderismo.
Y ese es precisamente tu problema.
Estás tan enamorado de tu producto y tan metido en la operativa diaria, que has olvidado cómo se ve desde fuera.
Has olvidado lo que siente el huésped que llega por primera vez.
A eso se le conoce por "ceguera de taller".
Crees que lo importante es decir que tienes "Servicio de Calidad" (una frase vacía que usan todos).
Pero tu cliente lo que quiere saber es si le vas a preparar un picnic si sale temprano a la montaña.
Crees que lo importante es la "Historia del edificio desde 1920".
Pero tu cliente lo que quiere saber es si los muros son lo bastate gruesos para no oír al vecino.
A veces, necesitas que alguien de fuera venga y te diga:
"Oye, esto que para ti es normal, para un cliente es magia. Cuéntalo."
Yo no tengo experiencia gestionando hoteles.
Pero tengo la experiencia de ser tu cliente.
Tengo una mirada fresca. Y veo los tesoros que tu has dejado de ver por costumbre.
Mi trabajo es simple: entro en tu negocio, encuentro esos detalles de oro que estás ignorando, y los pongo en primera plana para que tu cliente saque la tarjeta.
¿Empezamos a buscarlos?
A veces la diferencia entre una visita a tu web y una reserva es solo cambiar el ángulo de la historia.
